En el ámbito de la investigación forense, el audio suele convertirse en una pieza clave en el repertorio de pruebas, e indicios. Grabaciones procedentes de operaciones encubiertas, reuniones familiares o laborales, acuerdos comerciales, contienen en muchos casos, voces de interés probatorio. Sin embargo, estas voces rara vez se capturan en condiciones ideales.
Aquí es donde entra en juego la limpieza y restauración de audio, un proceso tan útil como delicado, que debe abordarse con criterios técnicos y forenses muy claros.
¿Qué entendemos por limpieza y restauración de voz?
La limpieza y restauración de voces engloba un conjunto de procesos técnicos destinados a mejorar la inteligibilidad del habla, reduciendo interferencias no deseadas sin alterar el contenido original.
Mejorar la inteligibilidad de los hablantes para reconstruir una transcripción literal incompleta o para reproducir el audio en sede judicial con garantías, sin generar fatiga auditiva por falta de entendimiento.
No se trata de “inventar” información ni de reconstruir palabras inexistentes, sino de optimizar lo que ya está presente en la grabación.
Entre los problemas más habituales encontramos:
- Ruido ambiente constante (tráfico, viento, maquinaria).
- Elevada reverberación en recintos cerrados por la distancia de los hablantes al micrófono de captación.
- Saturación o distorsión por un mal ajuste en la ganancia del dispositivo grabador.
- Superposición de voces y eventos electroacústicos molestos.
Técnicas habituales en el ámbito forense
En un contexto pericial, cualquier tratamiento de audio realizado sobre el material dubitado original, debe ser reproducible, documentado y no destructivo.
En las siguientes imágenes se detalla un procedimiento sencillo de Limpieza realizado con el software standalone IZOTOPE RX 10 para mejorar la calidad de las voces en una grabación de audio realizada en un entorno ruido y no controlado:
1. Separación de hablantes y eliminación de “artefactos” molestos por rozamiento del micrófono, ruido ambiente, saturación digital y otros eventos acústicos inesperados.
2. Ecualización correctiva centrada en los formantes de voz: Uso de filtros y aplicación de ganancia en rangos de frecuencia críticos.
3. Normalización de la señal de audio y eliminación de la reverberación acústica para que el archivo sonoro que pueda ser reproducible desde cualquier soporte garantizando la inteligibilidad de la voz y sonoridad. Sin introducir distorsión ni modificar el plano sonoro original (ubicación de hablantes).
Una vez generado el nuevo archivo de audio, se acompañará al informe pericial con la identificación unívoca del Hash y se explicará el proceso y cadena de plugin utilizados, con trazabilidad y transparencia.
¿Y como funcionan las herramientas de IA en la mejora de audio?
En los últimos años han aparecido numerosas herramientas basadas en inteligencia artificial orientadas a la mejora de audio y la normalización automática de voces. Estas soluciones pueden resultar útiles en determinados contextos divulgativos, mediáticos o de consumo, especialmente cuando el objetivo es hacer una grabación “más agradable” al oído.
Sin embargo, en el ámbito forense presentan limitaciones importantes que conviene conocer:
- Aplican procesos globales sobre toda la señal de audio.
- No separan claramente las distintas fases de tratamiento (filtros, ecualización, dinámica).
- No actúan de forma selectiva sobre eventos concretos del audio.
- Modifican la señal de manera opaca, sin control preciso ni documentación técnica del proceso
Conclusión
La limpieza y restauración de voces en investigaciones forenses es una herramienta poderosa, pero solo cuando se aplica con criterio técnico y respeto al marco legal.
No se trata de “mejorar por mejorar”, sino de hacer comprensible la evidencia sin comprometer su integridad. Entender estos límites es esencial tanto para investigadores como para juristas, peritos y profesionales de la seguridad.